viernes, junio 16, 2006

Alumnos reciben "coletazos" por toma

APODERADOS DENUNCIARON PRESIONES CONTRA SUS HIJOS EN PLANTEL PORTEÑO

SI PAPÁS NO FIRMAN DOCUMENTO REGLAMENTARIO DEBERÁN BUSCAR NUEVO COLEGIOS PARA SUS PUPILOS



Cuando escolares y apoderados participaron en las tomas y paros
estudiantiles nunca pensaron en qué se les vendría encima después.

Y ahora no son pocos los que están sufriendo los "coletazos"
de su accionar. Es el caso de 16 alumnos de tercero y cuarto
medio del Colegio Carlos Cousiño de Valparaíso, quienes según
sus apoderados, estarían sufriendo presiones por parte de las
autoridades del plantel.

Ayer, los papás debieron asistir a una reunión con los inspectores
y el director del plantel, cita en que se les comunicó que si
no firmaban un documento reglamentario, donde se comprometen
a que sus pupilos respetarán las normas del colegio a futuro,
mejor que les buscaran matrícula en otro liceo.

Tal situación fue interpretada como una medida de presión por
un grupo de apoderados, quienes señalaron a La Estrella que sólo
se está aplicando con las caras más visibles de la toma, lo que
encuentran injusto ya que son muchos más los que participaron
en el movimiento.

Jorge Herrera, apoderado de una alumna de cuarto medio, no estaba
muy convencido de firmar tal documento, ya que le parecía sospechoso.

Lo que más molestó a los papás es que las autoridades del colegio
les dijeran que si se negaban a firmar mejor buscaran otro colegio.

Raúl Rocco, otro de los papás afectados, mencionó que estos 16
escolares están siendo perseguidos. "No se pueden juntar en el
recreo porque los consideran sospechosos, como que están planeando
algo".

DESTROZOS

Al igual que otros establecimientos que estuvieron ocupados,
el Carlos Cousiño sufrió algunos daños. Según informó el director
del establecimiento, Sergio Ramírez, sólo una cortina metálica
que descerrajaron cuesta cerca de 900 mil pesos.
"Nosotros estamos hablando con los apoderados para definir las
reglas a futuro. Acá hubo destrozos", señaló.

Por su parte, la inspectora Ana María Rodríguez mencionó que
el colegio es de "derecho privado y no correspondía que los alumnos se lo tomaran".
En el tema de los daños también hay molestia entre los apoderados.
"Ellos nos dicen que nuestros hijos tienen que responsabilizarse
por los costos, nosotros eso lo aceptamos, pero también deberían
cobrarle al resto de los alumnos que acá estuvieron".

SEREMI

Los apoderados afectados llegaron con sus quejas hasta la seremi
de Educación. Ahí fueron recibidos por el asesor, Claudio Díaz,
quien enterado de la situación se comunicó con el director del
establecimiento.

Según el seremi de Educación, Cristian Rojo, ambas partes acercaron posturas y
mañana tendrán una reunión para aclarar los puntos en discordia.