miércoles, mayo 31, 2006

Temen explosión de demandas y conflictos sociales a partir del movimiento estudiantil


"Hay una tentación populista en este momento”,

sentenció el economista Juan Andrés Fontaine,

dado que los estudiantes pueden desatar presiones desde otros sectores.

“Hoy estamos viendo la presión de los estudiantes secundarios,

mañana va a haber otra. Obviamente, hay un riesgo”.

Esa fue la advertencia que realizó el economista Juan Andrés Fontaine,

ante el conflicto que protagonizan los alumnos de Enseñanza Media del país.

Las demandas de los estudiantes partieron con exigencias que involucraban fondos

y día a día se suman voces pidiendo al gobierno usar los recursos y los montos

extras del cobre en este y otros ámbitos.

Ayer un grupo de diputados oficialistas a través de una carta dirigida a la presidenta

Michelle Bachelet, solicitaron derogar la ley reservada del cobre y

cambiar el destino de esos recursos para mejorar la calidad de la educación.

Al primer trimestre de este año el superávit del gobierno central arrojó

un saldo de $1.565.294 millones, equivalentes a un 2,2% del Producto Interno Bruto (PIB) anual.

De acuerdo a los expertos el saldo fiscal a favor este año estará entre US$ 9 mil millones

y US$ 10 mil millones.

“Hay una tentación populista en este momento y en la medida que

este tema se enfoque haciendo una suerte de lista de compras de

supermercado de en qué vamos a usar la plata,

obviamente, esa tentación aumenta”, sentenció Fontaine.

Ante los socios de AmCham, el titular de la Sofofa, Bruno Philippi,

también alertó en este sentido. Sostuvo que “esta explosión de los niños que

tiene un valor importante -si bien los argumentos que están dando están mal

centrados- lo malo es que con esto a veces uno corre el riesgo de que se transforme más

bien en una explosión política y terminemos con las etnias y un montón de gente

metida en una propuesta generalizada que nadie sabe qué quieren cambiar”.

De ahí el temor de los apoderados de los estudiantes secundarios respecto

a que se desvirtuara el movimiento si entraban otros intereses en conflicto,

pues luego apoyaron el paro los estudiantes de Enseñanza Superior,

privada y el Magisterio.

EN DOS SEMANAS

Las pruebas de este hecho no tardaron en llegar. En la mañana de ayer,

el presidente del Colegio de Profesores, Jorge Pavéz, junto con ratificar la

adhesión del magisterio a la causa estudiantil, explicó que no convocará marchas

en la vía pública.

Ello, precisó, porque en dos semanas el gremio iniciará su negociación con el gobierno,

en el que abordarán temas salariales, profesionales y de fondo como la

LEY ORGÁNICA CONSTITUCIONAL (LOCE).

Si bien este año no habrá problemas en el reajuste del salario mínimo,

ya que en 2005 se negoció un monto plurianual, el temor del mercado está dado por

las peticiones que harán los trabajadores del sector público, una vez que se discuta

el Presupuesto de 2007. ¿Hasta dónde está dispuesto a ceder el gobierno?

Es la pregunta que se hacen en el sector privado, pues temen que de la señal

que dé en este movimiento, pueden venir nuevas demandas sociales.

Ya en marzo hubo dudas en ese sentido, cuando en medio de la discusión del alza

de los reavalúos de los bienes raíces no agrícolas,

rondaba la pregunta acerca de si el Ejecutivo cedería a las presiones

de la ciudadanía. En esa oportunidad, afirman, la autoridad pasó la prueba.

Fuente: Diario Financiero www.eldiario.cl